14.5.16

Porque estás en tu derecho de insultar a las gordas



Estás en todo tu derecho de insultar a las gordas. Es cierto. Quiero decir, que no va a venir la Guardia Civil a meterte preso ni la mano de Dios va a cerrarse sobre tu cuello demandando que expíes tus pecados. Estás en todo tu derecho de decir lo feas que te parecen esas lorzas o esos michelines y esa celulitis. De verdad que si. 

También estás en tu derecho de insultar a las delgadas. A esas "anorexias de mierda" (porque estás en tu derecho que no saber que la anorexia es una enfermedad que realmente poco tiene que ver con el físico), a decir que "las mujeres de verdad tienen curvas" y que "a los hombres les gusta tener donde agarrar". Puedes decirlo. Hay mucha gente que lo dice y lo va a seguir diciendo. 

Lo que deberías hacer, como consejo personal, es pararte a pensar por qué lo dices, en por qué lo haces. 


¿Por qué?




Bueno, a ver, es un poco difícil decir esto, pero lo cierto es que estás un poco acomplejado. Quiero decir, que hay algo de ti que no te gusta y que te da muchísima rabia y que, probablemente, te impide hacer cosas que quieres hacer. Como ponerte un bikini cuando crees que no te sienta bien o recogerte el pelo porque uggg, qué orejas. Hay cosas de ti que no te gustan y cuando te miras al espejo te esfuerzas en ocultarlas o cambiarlas porque consideras que te es más fácil que acostumbrarte a ellas. 

Pero entonces, aparece una persona que tiene otras cosas que no te gustan. No es envidia, es que joder, ¿cómo puede salir a la calle con un short, con lo gruesas que tiene las piernas?¿Y por qué se ha cortado tanto el pelo con lo feo que queda eso en una chica? Oh, dios mío, ¿por qué no se depila?¡¡¿Por qué no se depila si a ti siempre te han dicho que hay que depilarse, si todas las chicas que has visto se depilan, si hay anuncios en la tele que te hablan de métodos de depilación?!!

Es muy loco, son cosas que no entienden y, sobre todo, son cosas que no entienden que a los demás no le importen. O sea, que no se esfuercen en tapar cosas que no están bien o que a ti no te gustan. Y como no lo entiendes tienes que dejar claro que eso no te gusta. 

Que a ver, que estás en todo tu derecho, de verdad, de que te desagrade. Que te desagrade porque no lo entiendes y que te desagrade de verdad, porque estéticamente no te guste, como no te gusta el color verde o la pizza con queso. 

El punto viene cuando decides expresarlo y, sobre todo, las formas en las que lo expresas. 





¿Por qué?

Cuando tú decides hablar sobre un rasgo físico que no te gusta en internet, por ejemplo, te estás retratando, igual que si te pones en mitad de una plaza a gritar que donde van las gordas con leggings.  Puedes estar hablando de los demás, pero te estás retratando a ti mismo; estás diciendo que necesitas hacer daño. Necesitas que alguien que cumpla con ese rasgo que no te atrae sepa que no te atrae. Normalmente te da igual quien, pero que alguien lo lea. Por eso no dices el nombre de la chica a la que has visto con esos pantalones cortos, sino que hablas de "las gordas". O "las anoréxicas". O las chicas de pelo corto, altas, bajas, maquilladas, no maquilladas, depiladas, no depiladas...

O sea, a ver, eres insignificante. Tú lo sabes. Que a esa persona que no te gusta por algo probablemente le des igual porque si ha decidido querer ese rasgo suyo va a seguir haciéndolo, aunque tú no. De hecho no te ha preguntado. De hecho, de verdad, no le interesa lo más mínimo tu respuesta. 

Pero tú necesitas darla. Necesitas excusar esa necesidad de atacar algo que no te gusta, ¿por qué? Bueno, probablemente porque a ti esas cosas que no te gustan te impiden hacer cosas, ¡pero resulta que hay gente a la que no! Resulta que hay gente que emplea esfuerzo en quererse. Y resulta que hay gente que no necesita emplear ese esfuerzo porque directamente se quiere. Sin más. Como deberíamos querernos todos. 




Estás excusando el odio hacia alguien a quien le das igual. Estás excusando en tu derecho el hecho de querer hacer daño a alguien, sin más. Porque, no te engañes, no lo haces "por su bien", ni "por su salud", ni por nada de ese rollo porque nadie te ha preguntado. Y eso también te molesta, que no te tengan en cuenta. Sentirte tan insignificante para esa persona como en realidad eres. Pero es que resulta que, ¿qué injusto, no? esa persona no es insignificante para ti. Aunque no conozcas su nombre, ni su historia, ni sus complejos, ni sus miedos.

No es nadie, pero te importa. Y eso te está dando mucha rabia, porque tú le das igual. Así que vas a hacer algo que le haga daño para importarle también. 

Tan sencillo como eso. Que sí, que estás en tu derecho. Pero si te paras a pensar en por qué lo haces, ¿sigue pareciéndote buena idea invertir tu tiempo en insultar a los demás en lugar de arreglar todo lo que tienes tan roto dentro?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tú tampoco debes quererte mucho, porque si te quisieras, dejarías de escribir entradas como esta, quejándote de los demás y criticándoles. Lógica aplastante.

Lucía Simonelle dijo...

¿Criticando el qué? :/

Unknown dijo...

Lo que mencionaste sobre "sale en la televisión" no es algo que personalmente le moleste a alguien, pasa que los medios de comunicación necesitan a la gente controlada de esa manera, todo gira alrededor de un negocio sucio. A los gimnasios les sirve que la gente pague para ir y estar delgada. A las compañías les sirve crear productos (como las depiladoras) y convenser a la gente que son necesarios, te rechazan por algo tan natural como el crecimiento de bellos, y seamos sincerxs, ¿es realmente algo que importe? ¿acaso es "antihigienico"? No. Verdaderamente no importa. La persona está en todo su derecho de insultar a quien quiera sin darse cuenta que ese rechazo no lo elaboró por sí mismo, sino que lo aprendió del entorno. Un entorno injusto que tiende a preocuparse por cosas que no importan y crear personas de plástico (mental y físicamente).

Lucía Simonelle dijo...

¡Hola! Estoy de acuerdo con algunas cosas que dices y otra no.

Estoy muy de acuerdo en el negocio que supone el sector de los complejos, de crearlos y mantenerlos para obtener beneficios. Eso es el capitalismo, vivimos en un sistema capitalista y por tanto vas a ver anuncios en la tele que te digan que necesitas determinadas cosas y la depilación, el peso y el aspecto físico son cuestiones que enriquecen a muchos. Es un hecho, vaya, que es una situación que parte, como casi todo, de la búsqueda de la riqueza.
Ahora bien; a ti te han creado un rechazo concreto pero tú decides como lo muestras. Tú decides repetir como un borrego si las chicas con pelos en las piernas son sucias o pararte a pensar y decir "pues mira, quizás a mi no me guste, pero no tengo por qué descalificar a nadie". Así que no me parece que sea tan sencillo como que es un rechazo aprendido del entorno -que lo es- y por ello puedes decir lo que te de la gana a los demás. Hay un sistema que te empuja a hacer x cosa, pero tú tienes la opción de saber que estás haciendo daño a los demás y parar con ese comportamiento. Es más, mira, te confieso que a mi el vello femenino no me gusta nada, soy consciente de que ese rechazo es adquirido por el entorno y no se me pasa por la cabeza insultar a nadie por decidir no depilarse y mucho menos recomendar que lo haga. Y si yo puedo, que no soy más lista que nadie, creo que el que decide insultar es totalmente responsable de lo que está diciendo, venga de donde venga ese rechazo.