18.1.17

A nadie le gusta tener la regla pero deja de quejarte, pesado de los cojones



A nadie le gusta tener la menstruación. Es un hecho. Es un proceso biológico que puede suponer sufrimiento en mayor o menor medida. Quiero decir, que hay gente que por complicaciones "silenciosas" (visto el caso que la sociedad y los expertos en salud le hacen) como la endometriosis se ve incluso obligada a quedar en cama durante unos días. Migrañas, jaquecas, hinchazón, dolores en distintas partes de cuerpo y, por supuesto, cambios hormonales que te dan el día. O los días, depende de la "suerte" que tengas. Hasta ahí todos estamos de acuerdo: es muy incómodo, muchísimo, y a nadie le gusta estar incómodo. 

Es tan tan tan tan tan incómodo que esta sociedad ha decidido que va a hacer como que no existe, como que es un "problema" que se debe ocultar. Porque sí, por supuesto, vemos en la tele anuncios de compresas y tampones, pero ya. Las mujeres que salen en el cine no tiene la regla, ni veremos una leve mancha en sus pantalones ni las oímos hablar de la incomodidad que supone esta situación. Es un problema y, como tantos otros, se tapa para que nos quedemos tranquilos. 
Fotografía de la campaña And Everything Nice de Hanna Altman

Lo que pasa es que, cuando tapas una situación, ya le estás dando un cariz negativo. Ya se trata de algo malo y, de golpe, no tan natural como resulta que es. Porque es un proceso biológico, ¿o se nos ha olvidado? Algo que le va a ocurrir a nuestros cuerpos sí o sí. 

La menstruación existe. Existe y no elegimos tenerla, pero está ahí. Y no solo está ahí, sino que es un proceso esencial para mantener nuestra especie y engendrar otros pequeños monstruos de nuestras entrañitas. Entonces, si es un proceso tan importante, ¿por qué parece una enfermedad?

Parece una enfermedad cuando encuentras a grupos de hombres hablar del asco que les da o de cómo harían que su pareja cambiara las sábanas si las manchara de sangre (refiriéndose a este gesto con desprecio y no como algo cotidiano). Parece una enfermedad cuando se anula en publicidad -no directa-, en las películas, series y programas en general. Y como todos damos por hecho que no nos gusta tener la regla y que no nos gusta porque es malo pues nos dedicamos a borrarla del mapa de tal manera que ni siquiera las mujeres que sufren endometriosis siguen sin una respuesta porque, si es un problema oculto, ¿para qué darle solución?





"Si yo no subo una foto de mi mierda, ¿por qué tengo que ver fotos de sangre menstrual?"

Buena pregunta, podemos hacer más. Por ejemplo, ¿por qué para tantas personas es algo malo mantener relaciones sexuales con la regla pero sin embargo el sexo anal está en la mente de casi todos y no se considera especialmente asqueroso? Son misterios relativos a la naturaleza humana; a donde vamos, de donde venimos y por qué la sangre nos da tantísimo asquito. 

La aceptación de la regla es uno de los puntos importantes en el movimiento feminista y de un tiempo a esta parte encontramos muchas campañas, especialmente centradas en fotografía, que juegan con la menstruación como eje central.  
Rupi Kaur, poetisa y activista feminista, colgó en su instagram esta imagen
tan común como "aterradora".

Si a fuerza de esconder la regla la hemos estigmatizado un proceso natural lo suyo será que mostrándola la normalicemos. A lo mejor de esa manera nos encontramos con que podemos dejar de pasarnos las compresas como si fueran cocaína, las manchas rojas en la ropa dejan de ser motivo de mofa o dejamos de comportarnos como si nos fuéramos a morir. 

Porque, aunque muchas veces no nos demos cuenta, gran parte de nuestros gustos atienden a cuestiones sociales. No es que la depilación femenina sea la norma porque nos gusta depilarnos, sino que nos depilamos (y nos cuesta ver que no nos gusta tanto como creemos) porque es la norma. No es que la regla sea tabú porque no nos gusta tenerla, es que no nos sentimos cómodas teniéndola porque es tabú. Y, así, con casi todo. 

Probablemente hay gente que me lee aquí que no sabe lo cansado y duro que es combatir al propio cuerpo: el vello "de más", los kilos "de más", los granos "de más" (porque hemos establecido que hay un límite estético que debemos respetar más incluso 

Proyecto Will be blood de Emma Arvida Byström
Y, aunque parece que la menstruación es un misterio lo cierto es que nosotras vemos la sangre menstrual cada mes y es un poco ridículo que parezca que tiene que ser un secreto. Por eso necesitamos que vosotros empecéis a verla, para que deje de serlo y esta sociedad deje de darle ese tono negativo a todo lo que tiene que ver con un proceso vital para el ser humano. 

Pero, ¡no te confundas! Tienes todo el derecho del mundo a subir fotos de tu mierda donde quieras, faltaría más. Tú decides el uso que das a tu libertad y a tus redes sociales. Pero no compares la velocidad con el tocino ni la visión que tiene la sociedad de dos cosas totalmente distintas. 





Nos gustaría estar cómodas con la regla

No en un plano físico (que es un poco más complicado dado que lo que te duele, te duele y ya está), pero sí en uno social y mental. Ojo, nos cuesta que la menstruación no sea un pero para mantener relaciones sexuales y nos cuesta hablar con naturalidad de ello. Pero nos cuesta por ese peso terrible que nos hacen sentir desde pequeña, como si la primera vez que manchamos comience nuestro "calvario". 

Proyecto Will be blood de Emma Arvida Byström
Existe un proceso hormonal que viene de la mano de la menstruación y que todas solemos notar, en mayor o menos medida. Se traduce, muchas veces, en cambios bruscos en el estado de ánimo. Son cambios reales y somos las primeras que los entendemos y sufrimos. 

Lo que no deberíamos entender son todos esos chistes que se hacen a costa de un proceso físico. Porque, aunque sea algo real, no lo convierte en motivo de mofa. Precisamente por ser algo real y que no escogemos sufrir debería respetarse en todos los planos y comentarios como "¿qué te pasa, que estás con la regla?" deberían dejar de utilizarse como algo despectivo. Estamos de acuerdo con que es de imbéciles hacer chistes sobre el físico de los demás (medita si a ti te hacen gracia), entonces, ¿por qué está bien hacernos notar como algo negativo una alteración física a nosotras? 



En resumen

El día que todos entendamos (y trasmitamos a los demás) que la regla es un proceso normal, natural y que no mata (sino todo lo contrario) se terminará el problema; ni a ti te ofenderá verlo en ningún contexto ni nosotras tendremos que esforzarnos en recordaros que está ahí. Ni más ni menos. 




Preguntas que pueden surgirte tras leer este artículo...

Quiero colaborar en la normalización de la regla, ¿qué debo hacer? Lo que esté en tu mano; evita chistes relacionados con ello, esfuérzate en entender que es un proceso natural y no montes el número cada vez que alguien sangra. Recuerda: esa sangre siempre está ahí, así que que te de asco verla responde a algo social y adquirido de lo que puedes librarte. 

Lo entiendo, pero es que no me gustan esas imágenes, ¿qué pasa con eso? Nada. No tienes que verlas, con que te pares a entender su mensaje nos sirve. 

Sigo sin querer ver estas imágenes, ¿qué debo hacer? Dejarte de argumentos absurdos, cerrar el perfil o página que estás mirando y seguir con tu vida. No molestar. 

Si mi pareja tiene la regla, ¿qué debo hacer? Dejar de plantearte preguntas estúpidas, estar atento a sus necesidades y ayudarla en lo que pueda a sentirse bien. VAYA, LO QUE SE SUPONE QUE LAS PAREJAS HACEN CADA DÍA, LES SANGRE O NO EL COÑO. DEMUESTRA QUE APUESTAS POR LA NORMALIZACIÓN NORMALIZANDO. 











APUNTE: me ha resultado algo complicado hablar de esto sin caer en términos que pueden ser tránsfobos así que si tenéis alguna corrección en ese sentido es más que bienvenida. 

1 comentario:

Ignacio Rodriguez dijo...

Buena reflexión